El día de hoy voy a hablar de un tema que me interesa mucho, me llama mucho la atención, que es la lateralidad al momento de ejecutar un instrumento.

El 90 % de la población mundial es de lateralidad diestra, es decir, tenemos una predominancia en el uso de nuestra mano derecha, de nuestra pierna derecha y el 10 % restante o menos, es de lateralidad zurda, tienen una predominancia o preferencia por utilizar sus miembros del lado izquierdo.

Hace aproximadamente 25 años que comencé a estudiar ya más formalmente lo que eran los métodos de enseñanza musical, me surgió una duda al momento de ejecutar la guitarra y le pregunté a mi profesor por qué, si somos diestros, el trabajo más pesado de coordinación se le asigna a la mano izquierda del instrumento.

Hay algunos estudios que nos dan a entender que el lado derecho del cerebro se encarga del lado izquierdo del cuerpo y viceversa, nuestro hemisferio izquierdo se encarga de la motricidad del lado derecho. Sin embargo también, en esos mismos estudios hemos notado que la apreciación musical y del arte se encuentra más enriquecida en el hemisferio derecho que en el hemisferio izquierdo. De la misma manera, algunos procesos matemáticos se comprenden más del lado izquierdo que del lado derecho y bueno, la verdad es que son muchas consideraciones a nivel ya de las neurociencias, que nos podrían llevar a más confusiones.

Pero vámonos a lo más práctico, a lo que tenemos a la mano. A pesar de que la guitarra aparenta un mayor trabajo en la mano izquierda, vas a notar, durante tu aprendizaje del instrumento, que la mano derecha también se encarga de muchos movimientos fino, coordinados y asimétricos muchas veces, con la mano izquierda. Si eres bajista, vas a notar lo mismo, aunque en el bajo lleva un poquito más de trabajo en la mano izquierda, muchas técnicas llevan mucho trabajo en la mano derecha.

Si eres tecladista, ni se diga: ambas manos trabajan de manera conjunta y exhaustiva. Mismo caso para los bateristas, donde además, la disociación (doble) no solamente va en las manos, sino también en los pies; es decir: tu mano izquierda hace una cosa, tu mano derecha hace otra, tu pie izquierdo hace una cosa, tu pie derecho hace otra.

¿A que voy con esto? Que la mayoría de los instrumentos son ambidiestros, es decir, se ejecutan con ambas manos o ambos pies. Por consiguiente, deberíamos entender que no es necesario utilizar una guitarra zurda o un bajo zurdo, o acomodar la batería al revés, a menos que sea tu decisión y tu preferencia.

Esto lo aclaro muy enfáticamente porque hace unos años, en algunas ocasiones me ha ocurrido pero más recuerdo una anécdota de hace unos años que llegaron unos niños hermanos a mi escuela de música y la mamá me enfatizó mucho que uno de los dos era zurdo, que me lo encargaba mucho. Tenemos una situación aquí cultural, donde a los zurdos se les ha segregado desde hace muchos años, desde hace siglos. Donde inclusive la religión decía que la mano izquierda era la mano del demonio y cosas así, que eran muy alejadas de la realidad que nos demuestra actualmente la ciencia.

Más adelante, un poquito más recientemente, pues siguen resaltando en la sociedad las personas que no tienen la lateralidad diestra por ser minoría;os damos cuenta en la escuela que un alumno tiene que cruzar su cuerpo por completo en la paleta del pupitre porque está diseñado para diestros. En este caso esta mamita que llevó a sus dos hijos tenía esta preocupación. Yo desconozco si ya había tenido algún problema de bullying con su hijo, de que lo segregaran, no lo sé; peo me enfatizó mucho que era zurdo.

Ella me dijo que quería que le cambiara las cuerdas a cualquier a de nuestras guitarras de la escuela, para adaptarlas a la lateralidad zurda, a lo cuál le comenté que yo estaba a favor de que, pues si el instrumento era ambidiestro, pues él aprendiera a tocar la guitarra con el brazo hacia la izquierda y el cuerpo hacia la derecha, ya que al final iba a aprender a tocar el instrumento con ambas manos.

Cuando regresó por su hijo por la tarde, ella lo vio a mal, que yo lo tuviera con una guitarra "normal" y fue el primer y único día que llevó a los niños a clases.

No es que uno sea intransigente o que no nos interese a los profesores de música la lateralidad: es que NO ES NECESARIO, de verdad, no-es-necesario cambiarle las cuerdas a la guitarra o usar una guitarra de cabeza, a menos que tú lo decidas, que a ti te guste y lo quieras aprender así, tampoco es una regla estricta; pero sería como querer cambiarle todas las teclas a un piano para que al teclas graves queden del lado derecho y las agudas del lado izquierdo: eso no es posible ni es necesario, aunque fuera posible.

Mismo caso, la batería el contratiempo va del lado izquierdo y se golpea con la mano izquierda, el redoblante va al centro y se golpea con la mano izquierda, pero si tú quieres poner los contratiempos del otro lado, o si quieres usar unos contratiempos del lado derecho y unos del lado izquierdo con la tarola al centro, y un timbal de este lado y otra tarola... es tu decisión, pero repito: no hay lateralidad en la mayoría de los instrumentos.

Inclusive el violín, que la mano derecha "solamente" mueve el arco, pues "solamente" no es tan simple. Moverl el arco para hacer la fricción, el roce de las cuerdas lleva una destreza también muy importante en la mano derecha; entonces, al final del día, también el violín, el chelo... todos los instrumentos de ese tipo, también utilizan ambas manos. Y hay que practicar esa disociación, esa bilateralidad para poder dominaros.

En resumen entonces, nos encontramos que pedirle a un aluno zurdo que toque la guitarra "diestra", pedirle a un alumno zurdo que se siente en una batería "acomodada para un diestro", pedirle a un alumno zurdo que toque el violín o que toque el piano como lo haría un alumno diestro, no es una grosería; no estamos segregando. No es incluso hacer una lateralidad forzada.

Forzar la lateralidad: cuando un niño es zurdo por nacimiento y lo obligan a trabajar con la mano derecha como mano preferente, por ejemplo para escribir, le llega a causar problemas de lenguaje y en otras áreas del cerebro, pero en el caso de la música no estamos forzando la lateralidad, ESTAMOS FAVORECIENDO LA DESTREZA EN AMBAS MANOS.

Mi recomendación entonces, si eres guitarrista, utiliza la guitarra convencional: va a ser más fácil que encuentres un instrumento de tu gusto, ya que hay muy pocas opciones para la guitarra zurda. En el caso de bateristas: acomoda el instrumento como te lo sugerimos los profesores, pero si te acomodas más haciéndolo al revés, adelante, al final del día es tu decisión.

Pianistas (tecladistas), que son instrumentos que no tienen manera de cambiar la lateralidad: no se preocupen, se va a aprender a tocar con ambas manos. Violinistas, chelistas y otros instrumentos que sí llevan un cierto trabajo adicional en una de ambas manos: tampoco se preocupen mucho, porque el violín (si tu destreza la tienes en la izquierda), pues el violín "explota más la mano izquierda que la derecha" (si lo quieres ver de esa manera). Entonces tampoco te va a ser indispensable utilizar un violín zurdo.

Yo recomiendo eso.

No te preocupes por la lateralidad: al final del día vas a tocar con ambas manos y con ambos pies, en el caso de instrumentos que ocupan manos y pies y lo vas a hacer bien, porque si lo practicas y lo repites, vas a lograr una maestría, un dominio. Recuerda que "LA PRÁCTICA HACE AL MAESTRO".